Casa situada en una finca de 180.000 m2, con plantaciones ecológicas de aloe-cera y olivos.
Casa de campo restaurada con mucho cariño.
Hay mucha paz y tranquilidad en la zona, ya que es un diseminado de población.
Por la noches es un espectáculo ver las estrellas, ya que no hay contaminación lumínica.
Se pueden avistar aves.
Playas cerca.
Bicicletas para los clientes
Piscina privada